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Con la promesa de volver

Sampdoria se despidió ante su público empatando con Sassuolo

Redazione Ansa

  (ANSA) - GENOVA, 26 MAY- "Estoy dispuesto a dar una mano para devolver a Sampdoria al lugar que se merece", afirmó el eterno goleador Fabio Quagliarella, emocionado al término del partido que su equipo empató 2-2 con Sassuolo, el último que jugó como local en una temporada signada por el descenso.
    "Es difícil encontrar las palabras correctas en este momento realmente emotivo", afirmó Quagliarella, ovacionado cuando el DT serbio Dejan Stankovic lo reemplazó a cinco del final por un público que aún dolido por la pérdida de la categoría le refrendó su afecto.
    "Yo me despido hoy de la Serie A en casa, pero esto no vale para Sampdoria, que es mi casa", agregó el delantero al afirmar que "estos aficionados merecen estar en esta categoría y yo estoy dispuesto a ayudar en cancha para devolver al equipo a primera".
    "No pretendo ser el centro del proyecto, sino ser parte del mismo", aclaró al aludir a las versiones que apuntan a un desembarco en el club genovés del Qatar Sports Investments, grupo inversor propietario del París Saint-Germain, entre otros.
    A los 40 años, Quagliarella considera que aún no es hora de tirar la toalla y encarna el sueño del regreso a primera lo antes posible, aunque aclara: "Si no es así, este habrá sido un viaje increíble y esto no será un adiós sino un hasta pronto".
    La ovación al delantero fue uno de los momentos inolvidables que se vivieron hoy en el Luigi Ferraris, donde el presidente de Sampdoria, Marco Lanna, descendió al final del partido al campo de juego y se dirigió a la tribuna Sur con la casaca del recordado Gianluca Vialli, fallecido el 6 de enero tras una larga enfermedad.
    Los fanáticos vivieron con dolor, pero con orgullo este último duelo en primera división en su estadio, hasta el que miles llegaron a pie cubriendo el trayecto desde la sede del club frente a la cual protestaron más temprano por la dramática situación no sólo deportiva, sino financiera.
    Una vez que el partido comenzó, sólo se escuchó el aliento de esos mismos hinchas que se desahogaron rápidamente cuando Manolo Gabbiadini les permitió celebrar el primer gol del partido a los 8' de juego.
    Pero como si todo se hubiese conjurado para que la herida siga abierta, Domenico Berardi igualó el marcador apenas un minuto más tarde y dos después el brasileño Matheus Henrique lo dio vuelta.
    Habría que esperar hasta los 77' para festejar al menos un empate, el décimo a lo largo de un torneo para el olvido en el que Sampdoria ganó apenas tres partidos y sufrió 24 derrotas, misma cantidades de goles que convirtió contra los 69 que recibió y que hablan a las claras de su posición en el fondo de la tabla.
    El gol del empate ni siquiera fue propio, sino del croata Martin Erlic, pero bastó para al menos no despedirse vencidos en casa y evitarle otro disgusto a los cerca de 24 mil aficionados que dieron la cara por los colores en una temporada en la que, como si algo faltase, el clásico rival, Genoa, logró uno de los dos ascensos directos a la elite del "Calcio" privándola del "Derby della Lanterna".
    Ni siquiera eso tendrán los fanáticos de Sampdoria la próxima temporada en la Serie B, porque el "Grifone", primer campeón del fútbol italiano, ascendió a primera apenas una temporada después de descender.
    Los "Blucerchiati" también lo habían hecho en su última promoción en la temporada 2011-12 y tratarán de repetir en la próxima, que por doudécima vez en la historia los tendrá como protagonistas en la Serie B.
    Todos esperan que, como dijo Quagliarella, sea sólo un hasta luego y que el equipo que hoy conduce Stankovic y que contó con el colombiano Jeison Murillo desde los 67' y con el venezolano Tomás Rincón hasta los 61', vuelva a codearse pronto con los grandes del fútbol italiano. (ANSA).
   

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