CUEVAS DE CASTELLANA EN APULIA CELEBRAN SU DESCUBRIMIENTO

12 febbraio, 18:32
Franco Anelli's exploration
Franco Anelli's exploration
CUEVAS DE CASTELLANA EN APULIA CELEBRAN SU DESCUBRIMIENTO (ANSA) - Roma, 12 de febrero – Las cuevas de Castellana forman un increíble mundo subterráneo y con seguridad son una de las atracciones turísticas de mayor importancia de la región al sur de Italia, Apulia.

Este amplio sistema de cuevas subterráneas naturales data de más de 90 millones de años y es considerado como algo espectacular, no solo por su tamaño sino por la riqueza de estalactitas y estalagmitas blancas. Para celebrar el 75 aniversario del descubrimiento de este maravilloso complejo de cuevas se ofició una misa especial conmemorativa el 23 de enero. La siguieron una decena de espeleólogos que recordaron el día en que en 1938, el Profesor Franco Anelli de Lodi se introdujo en las profundidades y comenzó la exploración. Equipado con una escalera y una cuerda de seguridad descendió a las profundidades y descubrió esta maravilla de la naturaleza.

La existencia de las cuevas se conoce desde el siglo XVIII.

Se decía que era hogar de brujas y personajes malignos, refugio de las almas perdidas, un sitio frecuentado por ogros, y criaturas misteriosas, y lugar donde ocurren extraños fenómenos atmosféricos. Por ello, muchos locales sintieron miedo y se mantuvieron alejados de la zona.

Pero en 1939, Anelli se dio cuenta de que lo que se develaba frente a sus ojos era una formación Karst de extraña belleza y gran interés. El complejo es el resultado de un antiguo río subterráneo, que durante siglos moldeó y excavó las rocas calcáreas. El proceso, que aún sigue en marcha, formó las estalactitas y estalagmitas que conforman las cuevas.

Ubicadas en la ciudad que lleva el mismo nombre, unos 40 kilómetros al sudeste de Bari, hoy en día las maravillosas cuevas dan la bienvenida a 250.000 visitantes cada año. Se desplazan por unos tres kilómetros a una profundidad de 70 metros y pueden visitarse durante todo el año. Además existen ramificaciones laterales que son igual de interesantes que las principales, pero que están cerradas al público y el acceso se permite únicamente a expertos excavadores.

Se accede a las cuevas por medio de escaleras. La entrada está representada por un enorme túnel vertical de 60 metros de largo y los recorridos comienzan en el fondo de ésta, desde un hall donde se yergue un busto de Franco Anelli. Aquí es donde la caverna principal del complejo Karst está ubicada, La Grave (el Abismo). Los visitantes son asistidos en la visita por guías que los conducen por dos senderos turísticos, de distintas extensiones.

El más corto, de aproximadamente un kilómetro de largo y de unos 50 minutos de duración, lleva a la Caverna Precipice, mientras que el más extenso, de unos tres kilómetros de largo y que se recorre en unas dos horas, conduce a la famosa Caverna Blanca, considerada por los exploradores de cavernas la más maravillosa y sorprendente del mundo. A lo largo de los senderos, se forman pequeños lagos y muchas otras cavernas, incluyendo la Caverna Negra, la Caverna Altar, la Caverna Cúpula y el Paisaje de la Natividad, donde una estalagmita se asemeja a la Virgen María. Los nombres de las cuevas por lo general designan a la forma de las rocas en su interior. Este espectacular mundo también alberga distintas especies de animales, con variaciones morfológicas, que se han adaptado a vivir bajo tierra en la oscuridad. Estos organismos se llaman troglobios y algunos son verdaderos fósiles vivientes.

En el interior de las cuevas, se mantiene una temperatura anual constante de unos 18 grados centígrados, y la humedad es muy alta con picos del 90 por ciento. El recorrido culmina al retornar a la superficie utilizando un par de elevadores seguros y rápidos. (ANSA)
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