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BRASILIA, 7 (ANSA)- La arquidiócesis de Rio de Janeiro
recibió hoy como un regalo de Dios la visita del Papa en julio,
cuando irá a una favela y recorrerá, a bordo del Papamóvil la
famosa playa de Copacabana, dentro de su programa de actividades
para la Jornada Mundial de la Juventud, en la que son esperados
cientos de miles de fieles. Los vecinos de la favela Varginha, donde fue instalada una
fortificación policial, comenzaron a realizar los preparativos
para recibir al Pontífice. La llegada del Papa para la Jornada Mundial de la Juventud es
"un presente que agradecemos mucho a Dios" y "estamos seguros
que los jóvenes serán la belleza de la Jornada, y serán el
corazón...ellos son el futuro", afirmó el arzobispo carioca
Orani Joao Tempesta. El prelado ofreció detalles de la gira del Sumo Pontífice que
arribará el lunes 22 de julio, cuando mantendrá un encuentro con
la presidenta Dilma Rousseff, y permanecerá hasta el domingo 28,
día en el que será celebrada una misa a cielo abierto para
cientos de miles de fieles en Guaratiba. "Quiero destacar que será el primer viaje apostólico del
Santo Padre y que será la segunda Jornada Mundial de la Juventud
en América Latina, 26 años después de la que se hizo en Buenos
Aires", comentó el titular de la arquidiócesis carioca. Orani Joao Tempesta participó en la elaboración de la agenda,
anunciada hoy por el Vaticano, hace dos semanas cuando recibió
al enviado papal Alberto Gasbarri. El Sumo Pontífice escogió visitar la favela Varginha, dentro
del Conjunto de barrios populares conocido como Manguinhos y un
hospital donde se tratan adictos al crack en lugar de ir al
Cristo Redentor y el estadio Maracaná, dos grandes atracciones
turísticas de la Ciudad Maravillosa, como había especulado la
prensa local. "Es un buen momento para recibir al Papa, esta zona era
conocida como la Franja de Gaza (por enfrentamientos entre
narcos y policías) pero ahora la situación es mejor,es un
orgullo que él pueda venir a nuestra comunidad", comentó hoy
Manuel Messias Silva, de la Asociación de Vecinos de Manguinhos. El 25 de julio Francisco, acompañado por un cerco de policías
y efectivos de las Fuerzas Armadas, estará en Varginha, ubicada
en la zona norte de Rio donde ofrecerá una misa y visitará el
campo de fútbol, un deporte del cual es un conocido aficionado. Será la segunda vez que un Papa se aproxima a las comunidades
pobres, que durante años estuvieron dominadas por el
narcotráfico, ya que en 1980 Juan Pablo II fue a la barriada
Vidigal, donde dejó como obsequio su anillo de oro. Francisco, que también se reunirá con un grupo de
presidiarios, tendrá su primer evento masivo el jueves 25 por
la noche en la Ceremonia de la Acogida, en la Playa de
Copacabana, zona sur de la ciudad, donde se estima que habrá un
público numeroso. Volverá a Copacabana el viernes 26 cuando, posiblemente a
bordo del Papamóvil, recorrerá los diversos hitos del Via Crucis
que serán escenificados a lo largo de 1,5 kilómetros de
distancia por un elenco de actores brasileños con una
escenografía que los organizadores prometieron que será muy
original. La mayor concentración de fieles debe ocurrir el domingo en
el Campus Fide que comenzó a ser montado en unas estancias de
Guaratiba, en el oeste carioca, donde el sábado a la noche se
realizará una vigilia con música y oraciones, según explicó hoy
el obispo Joel Portela. El religioso Portela, integrante del Comité Organizador de
la Jornada, dijo hoy que "ya tenemos 214.000 inscriptos, el 60 %
son brasileños, el 20% son latinoamericanos y el 20% del resto
del mundo" y que espera que haya un crecimiento de anotados a
partir de junio. La primera gira internacional del Papa también incluye una
corta escala en Aparecida do Norte, ciudad del interior de Sao
Paulo, y otros eventos en Rio, como una reunión con una
delegación de la Conferencia de Obispos de América Latina,
CELAM, prevista para el domingo 28, poco antes de su retorno a
Roma.
DCP-ADG/MRZ
07/05/2013 23:05
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