|
CIUDAD DEL VATICANO, 3 (ANSA)- El papa Francisco invitó hoy a
los cristianos a transmitir la fe con coraje y los instó a no
ser "tibios" porque le hacen "mal a la Iglesia", durante la misa
en la Casa de Santa Marta. Además, recibió en el Vaticano al presidente del Líbano,
Michel Suleiman, con quien analizó la situación en Siria y Medio
Oriente. Francisco exhortó a los cristianos a no ser "tibios" y les
recordó que tienen el deber de transmitir la fe con coraje. En la misa -concelebrada con el arzobispo Claudio Maria
Celli, presidente del dicasterio de las Comunicaciones Sociales-
participaron los guardias suizos pontificios con su comandante,
Daniel Rudolf Anrig.
El Papa invocó al Señor la "gracia del coraje" y la
"perseverancia" en la plegaria: los cristianos que recibimos la
fe "debemos transmitirla", "debemos proclamarla con nuestra
vida, con nuestra palabra. Transmitir esto nos pide ser
valientes, tener el coraje de transmitir la fe. Un coraje
algunas veces simple".
Francisco evocó como ejemplo una historia personal: "De niño
mi abuela cada Viernes Santo nos llevaba a la procesión de las
velas, y al final de la procesión llegaba el Cristo yacente y
la abuela nos hacía arrodillar y nos decía a los niños: 'Miren,
está muerto, pero mañana habrá resucitado'". "Cristo está vivo" y está "también vivo entre nosotros",
reiteró Francisco instando a los cristianos a tener el coraje de
anunciar su resurrección. Los "cristianos tibios" hacen "mal a la iglesia", porque
falta el "coraje de la plegaria hacia el cielo" y el "coraje de
anunciar el Evangelio", agregó. "Tenemos el coraje de meternos en nuestras pequeñas cosas, en
nuestros celos, en nuestras envidias, en el avanzar en forma
egoísta en todas estas cosas, pero eso no hace bien a la
Iglesia. La Iglesia debe ser valiente. Todos nosotros
debemos ser valientes en la plegaria", subrayó. Más tarde Francisco recibió en audiencia al presidente del
Líbano, Michel Suleiman, con quien mantuvo un coloquio privado
de 25 minutos, con ayuda de un intérprete, en la Sala de la
Biblioteca vaticana. El presidente libanés iba acompañado por un séquito de 11
personas, entre ellos su esposa Wafaa.
En el coloquio se habló de la situación en Siria y las
temidas repercusiones en el Líbano, en particular para la
comunidad cristiana.
Francisco y Suleiman invocaron una mayor asistencia
humanitaria para los refugiados, con apoyo de la comunidad
internacional. También se auspició una pronta reanudación de las
negociaciones entre israelíes y palestinos, "necesaria para la
paz y estabilidad en la región". (ANSA).
GR-MI/MRZ
03/05/2013 16:32
|