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Por Manuela Tulli
CIUDAD DEL VATICANO, 30 (ANSA)- El papa Francisco y el
presidente de Israel, Shimon Peres, se reunieron hoy en el
Vaticano y conversaron sobre las relaciones bilaterales, la
crisis en Medio Oriente, en especial en Siria y la necesidad de
reabrir el diálogo entre israelíes y palestinos. El nonogenario líder israelí invitó luego al Pontífice a
Jerusalén. "Lo espero. No solo yo sino todo el pueblo de
Israel", dijo Peres a Francisco. El Papa "recibió con alegría y disposición esa invitación",
dijo el vocero vaticano, padre Federico Lombardi. Jorge Mario Bergoglio verosímilmente irá a Tierra Santa, pero
todavía no existe fecha fijada o un programa de visita. Pero por
otra parte, recordó Lombardi, "todos los Papa van de buen grado
a Tierra Santa". Fue un coloquio cordial el mantenido entre el Papa y el
presidente de Israel, que duró media hora. Este miércoles, Peres
estará en Asís para recibir la ciudadanía honoraria por la paz.
"Allí rezaré por usted", dijo Peres al Papa. Medio Oriente con sus conflictos jamás superados fueron el
centro del encuentro. También se habló claramente de Siria, por
la cual existe, hizo saber la Santa Sede, "particular
preocupación"; para superar el conflicto se requiere de "una
solución política, que privilegie la lógica de la reconciliación
y del diálogo". Pero el primer plano de la agenda se lo llevaron las
cuestiones que afectan la tierra de Peres. Y en la audiencia
surgió la necesidad de "decisiones fuertes y disponibilidad de
ambas partes" para reabrir el diálogo entre israelíes y
palestinos. Algo que también se debe alcanzar "con el apoyo de la
comunidad internacional" para sí alcanzar "un acuerdo respetuoso
de las legítimas aspiraciones de los dos pueblos y contribuir
decididamente a la paz y estabilidad de la región". También estuvo sobre la mesa la cuestión de la ciudad de
Jerusalén y temas relativos a las relaciones entre el Estado
israelí y la Santa Sede y entre las autoridades estatales y la
comunidad católica local. De los cristianos del Valle del Cremisan, el papa Francisco
recibió estos días una carta para que se pronunciara contra la
construcción del "muro" de defensa israelí. Y está también el
problema todavía no resuelto del Cenáculo sobre el Monte Sion. Para los peregrinos cristianos es un lugar santo fundamental
porque recuerda la Ultima Cena de Jesucristo. Pero la presencia
de la tumba del rey David, en el mismo lugar, hasta ahora
impidió la celebración de Misa. Un "compromiso" al respecto, aseguró Peres, estaría en
camino.
(ANSA).
TU-GAN/MRZ
30/04/2013 20:59
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