|
Por Fausto Gasparroni
CIUDAD DEL VATICANO, 21 (ANSA)- Tras la cancelación de una
bonificación anunciada días atrás por el Papa Francisco, hay
malhumor en gran parte de los 4 mil empleados del Vaticano, que
comparten la línea de austeridad impulsada por Jorge Bergoglio
pero que obviamente no han recibido de la mejor de las maneras
esa decisión. Rompiendo con una larga tradición, el Sumo Pontífice
argentino decidió no adjudicar a los empleados del Vaticano la
bonificación normalmente concedida cuando sobreviene la elección
de un nuevo Papa.
Se trata de una doble pérdida, porque en el momento de la
vacante tras la renuncia de Benedicto XVI, el personal local no
percibieron el bono que normalmente se asigna en caso de la
muerte del Papa. La suspensión del bonus, que generará el ahorro de algunos
millones de euros para las arcas del Vaticano, se enmarca en la
gestión muy escrupulosa de los recursos de la Santa Sede por
parte de Papa Bergoglio. A ésto se agrega por otra parte el
impacto que la larga crisis económica de Italia está teniendo en
el personal. Tal cual ocurre siempre en la Santa Sede, el malhumor de los
dependientes no ha estallado abiertamente dentro de los
murallones vaticanos: por el contrario, sólo hay murmullos. "Lo peor de todo es que no ni siquiera fuimos advertidos, nos
enteramos por los diarios", destacó un funcionario. El tema de las bonificaciones vaticanas hasta ahora funcionó
de la siguiente manera. En el 2005 el personal recibió 1.500
euros cada uno (en total son 4 mil empleados y funcionarios),
mil después de la muerte de Papa Wojtyla y otros 500 tras la
elección de Joseph Ratzinger.
Por otra parte, hasta la muerte de Paolo VI en el 1978 los
dependientes recibían incluso dos sueldos extra, uno por la
muerte del Pontífice y el segundo por la elección de su sucesor. Tras un período en el cual no se sabía cual iba a ser la
decisión final, el "no" de Beroglio al "bonus" fue comunicado en
los últimos días, en coincidencia con la visita que el Papa hizo
en las oficinas de la Secretaría de Estado, ocasión
que aprovechó para agradecer al personal por el trabajo
realizado en las últimas semanas. En un saludo a los empleados y funcionarios, Bergoglio
agradeció recordando precisamente "lo realizado en esta fase,
por estas horas de más de trabajo y el que no se paga". Esa mención al "no se paga", se afirma en el Vaticano, fue
precisamente la confirmación definitiva que el personal vaticano
no iba a cobrar ese "bonus". (ANSA).
RIG-ADG/MRZ
21/04/2013 21:24
|