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Por Nina Fabrizio
CIUDAD DEL VATICANO, 19 (ANSA)- La línea de austeridad del
papa Francisco sacude también y en primer lugar a los mismos
cardenales, a los que se revela más rigurosa de lo previsto la
voluntad del "obispo de Roma" de realizar "una Iglesia pobre y
para los pobres". En la mira de Francisco entraron ahora los cardenales de la
Comisión de Vigilancia del IOR, reunidos la semana pasada para
aprobar el balance 2012 del instituto de depósito vaticano. Como tuvo conocimiento ANSA, el Pontífice -que debe además
hacer frente a una situación financiera interna no del todo rosa
y que antes de su llegada había visto intervenciones de "spendig
review"- decidió la cancelación de haberes correspondiente a
cinco purpurados, miembros de la supervisión del IOR. Se trata de una suma estimada en 25.000 euros al año para
cada cardenal. También parece que son para los altos
colaboradores del Papa las palabras de Bergoglio pronunciadas el
viernes pasado, al visitar las oficinas de la Secretaría de
Estado, donde fue recibido por 300 empleados. "¿Porqué estoy aquí hoy? Para agradecerles, porque sé que en
estos días trabajaron de más, muchas horas de más, y eso no se
paga. Porque trabajaron con el corazón y eso se paga con un
'muchas gracias, pero de corazón'", les dijo el pontífice. En tanto, de acuerdo a lo que ANSA pudo saber, es de 30
millones de euros el nuevo fondo destinado a obras de caridad a
disposición del cardenal Tarcisio Bertone, presidente de la
Comisión de Vigilancia del IOR y secretario de Estado vaticano,
hasta una nueva decisión de Francisco sobre la permanencia del
purpurado en ese cargo. El fondo fue aprobado por una Comisión de cardenales tras una
reunión del staff responsable, la semana pasada, que presentó el
balance 2012.
Y43-MI/MRZ
19/04/2013 19:09
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