|
Por Leonardo Boix
LONDRES, 13 (ANSA) - El primer ministro británico, el
conservador David Cameron, lanzó hoy una reprimenda pública a
dos de sus ministros de gobierno, los jefes de la cartera de
Educación, Michael Gove, y de Defensa, Philip Hammond, por haber
indicado que votarían a favor de que Gran Bretaña abandone la
Unión Europea (UE) en caso de llamarse a un referéndum sobre el
tema. En una señal de profundas divisiones en el seno de la
coalición gubernamental, que ha llevado a la bancada
conservadora a presionar a Cameron para que anuncie un voto
sobre la membresía británica en la UE, el Primer Ministro dijo
que la cuestión de un referéndum inmediato "es hipotética". El jefe del gobierno también expresó frustración al afirmar
que los ministros conservadores acordaron el plan oficial de
renegociar la membresía de Gran Bretaña en el bloque europeo, y
agregó que los funcionarios deberían utilizar mejor su tiempo al
mejorar las relaciones con UE antes del referéndum, previsto
para 2017. Cameron hizo las declaraciones en su vuelo a Washington,
previo a un encuentro con el presidente de Estados Unidos,
Barack Obama, en la Casa Blanca. "No va a haber un referéndum mañana así que se trata de una
cuestión hipotética", subrayó el mandatario británico. El Primer Ministro también se mostró disgustado con el ex
ministro de Hacienda de Margaret Thatcher el lord Nigel Lawson,
y con el ex parlamentario Michael Portillo, ambos por haber
dicho que querían que Gran Bretaña abandone la UE. Según Cameron "es extraordinario" que tanto Lawson como
Portillo "abandonen toda esperanza" antes de que el gobierno
renegocie los términos de su membresía en Europa. "Los ministros conservadores del gabinete han acordado que
pasarán el próximo período legislativo mejorando la UE y
nuestras relaciones con el bloque, y luego poner esa posibilidad
(de una salida de Europa) en un referéndum ante la población
británica. Esa es nuestra política. Es lo correcto y estamos
confiados que saldremos exitosos", agregó. Cameron defendió además su decisión de permitirle a los
ministros del gobierno abstenerse de votar, cuando un grupo de
parlamentarios conservadores pidió la semana pasada una moción
especial para exigirle a la coalición gobernante incluir una ley
de referéndum por la membresía británica en la UE. "Fue una decisión sensata. La coalición presenta
circunstancias diferentes. No creo que sería correcto que los
ministros voten para modificar su propio programa legislativo,
por lo que tiene sentido que se abstengan", subrayó el premier. El jefe del gobierno dijo que en caso de que el Partido
Conservador gane las elecciones generales de 2015 y él mismo sea
reelegido en el poder con mayoría parlamentaria, convocará dos
años después a un referéndum popular sobre el futuro británico
dentro de la UE.
Por su parte, el ministro de Exterior en la sombra, el
laborista Douglas Alexander, defendió la posición de su partido
que se negó a apoyar un referéndum para 2017, aunque no descartó
la posibilidad de un voto sobre la membresía británica en Europa
"en algún momento en el futuro". "La posición del Laborismo es simple. La opción adecuada
ahora para Gran Bretaña es mantener la estabilidad económica y
garantizar el crecimiento", sostuvo el parlamentario opositor. "Honestamente no creemos que el mayor problema que enfrente
el Reino Unido hoy sea Europa. El mayor problema es la economía.
Por ende, cada decisión que tomamos, por ejemplo, en relación a
nuestras políticas sobre Europa, debe reflejar las
preocupaciones que tenemos acerca de la necesidad de lograr una
estabilidad económica", concluyó.
LBO-DS/MRZ
13/05/2013 17:06
|