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TRIPOLI, 10 (ANSA)- En medio de la crisis política más grave
desde la caída del gobierno de Muhammar Kadafi, asesinado el 20
de octubre de 2011, el clima hostil por ataques contra embajadas
preocupa cada vez más a las cancillerías occidentales, que ya
comenzaron a tomar medidas para proteger a sus diplomáticos. A menos tres semanas del atentado contra la embajada francesa
en Trípoli y a pocos días del asedio de algunos ministerios de
milicianos armados, Gran Bretaña decidió hoy evacuar parte del
personal de su sede diplomática. Mientras, en Bengasi dos bombas explotaron contra estaciones
de policía, sin causar víctimas.
Un artefacto explotó en las primeras horas de la mañana en el
exterior de una comisaría de Bengasi y arruinó el edificio.
La explosión además hizo añicos las ventanas de una escuela,
sin provocar heridos.
Casi al mismo tiempo se produjo otra explosión en otra
estación de policía, siempre sin causar víctimas mortales ni
heridos.
Pocas horas después, la Cancillería británica informaba su
decisión de retirar parcialmente "el personal que colabora con
los ministros del gobierno libio" en Trípoli.
De todos modos, la misión diplomática en Trípoli permanece
"abierta como siempre", incluso con servicios consulares y con
concesión de visas.
El miércoles, las autoridades estadounidenses habían tomado
medidas similares tras lamentar los riesgos de seguridad en un
contexto en el que milicianos han pedido la expulsión de
funcionarios de la era de Kadafi de la administración pública.
(ANSA).
LDN-ADG/MRZ
10/05/2013 23:14
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