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Por Claudio Salvalaggio
MOSCé, 10 (ANSA)- Rusia no tiene intenciones de vender
nuevos sistemas de defensa antiaérea S-300 a Siria sino que está
completando la provisión de armas prevista en contratos previos,
dijo el canciller ruso Serghiei Lavrov, mientras el gobierno
alemán pidió hoy el fin de entrega de armas a Damasco.
Las armas previstas para Siria por contratos precedentes no
están prohibidas por las normas internacionales, porque se trata
de armas defensivas, aclaró hoy Lavrov en Varsovia. "Rusia no tiene intención de vender (S-300, NDR), ya fueron
vendidos hace tiempo y ahora está completando la provisión sobre
la base de contratos precedentes de sistemas de defensa aérea",
comentó, citado por la agencia Itar-Tass. "No están prohibidos por ninguna norma internacional,
son armas defensivas. Están destinadas por Siria a esta
eventualidad, para tener una oportunidad de defenderse de
ataques aéreos. Y esto, como sabemos, no es un escenario
fantasioso", agregó. Sergei Lavrov realizó esas declaraciones al día siguiente de
que el diario estadounidense The New York Times hablara sobre el
alerta de Washington ante la posibilidad de que Moscú "provea"
sistemas de defensa antiaérea a Damasco.
Por su parte el canciller alemán, Guido Westerwelle, pidió
también desde Varsovia que cesen las entregas internacionales de
armas a Siria.
"Estamos convencidos que las entregas internacionales de
armas a Siria deben cesar y que debemos hacer todo lo posible
para llegar a una solución política" del conflicto en curso,
declaró Westerwelle.
Entretanto, el presidente ruso, Vladimir Putin,
y el premier británico, David Cameron, se reunieron hoy en la
localidad rusa de Sochi y analizaron "posibles escenarios para
un desarrollo positivo" de la crisis siria "y varios posibles
pasos comunes". Rusia y Gran Bretaña tienen aún diferentes visiones sobre la
solución de la crisis siria, pero prosiguen el mismo objetivo,
es decir poner fin al derramamiento de sangre, dar al pueblo
sirio la oportunidad de elegir su propio gobierno e impedir el
crecimiento y exportación del terrorismo, sostuvo Cameron. Gran Bretaña, Rusia y Estados Unidos deben ayudar a la
formación de un gobierno de transición que el pueblo sirio
debería tener para proteger sus propios intereses, aseguró
Cameron. El premier expresó además su pleno respaldo a las recientes
consultas entre el canciller ruso, Serghiei Lavrov, y el
secretario de Estado norteamericano, John Kerry, para hallar una
solución política al problema sirio. Washington y Moscú se han acercado para organizar una
conferencia internacional sobre Siria, que se realizará
probablemente en junio próximo.
MZU-ADG/MRZ
10/05/2013 22:44
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