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MADRID, 8 (ANSA)- La jueza argentina María Servini suspendió
hoy la toma de declaraciones de querellantes de la causa contra
el franquismo que iban a realizarse en el consulado después de
una nota verbal que la cancillería española envió a la embajada
argentina. En su nota verbal la cancillería española requiere a la jueza
argentina que envíe una comisión rogatoria para poder tomar
declaración a doce de los 150 querellantes del caso abierto por
delitos de lesa humanidad durante la dictadura de Francisco
Franco (1939-1975). "Su argumento es insostenible. El Ministerio de asuntos
exteriores español se está poniendo nervioso con el avance de
esta querella, que no pueden detener", dijo en rueda de prensa
Carlos Slepoy, uno de los abogados de la causa. Slepoy argumentó que no es necesaria la comisión rogatoria
pues se trata de "una causa argentina que iba a tomar
declaraciones por videoconferencia en el consulado argentino". El abogado también responsabilizó de la anulación de la toma
de declaraciones al embajador argentino en España, Carlos
Bettini, quien manifestó en una nota a la jueza argentina "el
descontento y malestar que causaba a las autoridades españolas"
estas diligencias.
Tras recibir la nota de Bettini, la jueza decidió suspender
"por el momento" las audiencias testificales, que ya se
suspendieron una primera vez a finales de abril. Slepoy dijo que el gobierno español "olvida que el juez
Baltasar Garzón instruyó causas por los desaparecidos en
Argentina y Chile y que no hubo ningún obstáculo. Cuando se
juzgó a (Adolfo) Scilingo se realizaron 30 videoconferencias",
apuntó. El abogado hizo un llamado al gobierno argentino para que
desbloquee la situación mientras que en Argentina seguirán
declarando testigos ante la jueza. Fausto Canales, uno de los querellantes que debía declarar
hoy, mostró su "frustración" y denunció la "interferencia
intolerable política. Esperemos que la jueza no se deje amilanar
por las presiones del gobierno español". Junto a Canales, cuyo padre fue asesinado en el franquismo,
debían declarar hoy la hermana de Salvador Puig Antich,
ejecutado en la cárcel Modelo de Barcelona en 1974, y Pablo
Mayoral, procesado por un juzgado militar. En total se habían programado para este mes y junio la
declaración de 12 querellantes de los 150 de la causa. Los querellantes han pedido a la Justicia argentina que
impute a Rodolfo Martín Villa, quien ocupó cargos en el
franquismo y a los ministros José Utrera Molina y Fernando
Suárez, así como a dos jueces y cuatro agentes de la policía.
UR-MI/MRZ
08/05/2013 21:32
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