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LONDRES, 8 (ANSA)- La reina Isabel II de Inglaterra subrayó
la intención del gobierno británico de mantener a Escocia como
parte del Reino Unido y rechazar la independencia de ese país. La monarca, de 87 años, hizo la declaración durante la
presentación del programa legislativo (Queen’s Speech), y cuando
faltan 500 días para un referéndum histórico por la
independencia de Escocia. "Mi gobierno seguirá justificando que Escocia siga siendo
parte del Reino Unido", declaró Isabel II desde la Cámara de los
Lores, donde anunció unas 15 propuestas legislativas del
gobierno de coalición. Durante la tradicional ceremonia de pompa y circunstancia, la
Reina mencionó propuestas que incluyen a Escocia, pero ninguna
que era exclusiva para ese país. Por su parte, el secretario británico para Escocia, el
liberal democrático Michael Moore, declaró que el gobierno de
coalición está logrando un "cambio positivo" para los escoceses. "Nuestro gobierno está logrando un cambio positivo para
Escocia bajo la devolución (de las instituciones), apoyando a
las familias con costos de manutención por hijo, impulsando la
economía y los negocios y protegiendo las pensiones", subrayó
Moore. "Los proyectos legislativos y medidas anunciadas hoy son
positivas para Escocia y refuerzan la posición de empleados y
empleadores", agregó. Sin embargo, la secretaria para Escocia en la sombra, la
laborista Margaret Curran, sostuvo que el gobierno de Cameron
"se quedó sin ideas" sobre el futuro escocés. "La población de Escocia espera ver acciones concretas para
que el país crezca. Pero nada en este anuncio mencionó un
impulso para el empleo, controles a empresas de servicios o cómo
reducir el costo de vida para las familias", indicó la
legisladora opositora. Angus Robertson, el jefe del Partido Nacionalistas Escocés
(SNP) en Westminster, sostuvo que el anuncio de Isabel II
"demuestra exactamente por qué Escocia necesita de un buen
gobierno con independencia, y no un mal gobierno manejado desde
Westminster". "El anuncio muestra que Westminster no funciona para Escocia.
En lugar de impulsar el crecimiento económico se enfoca en virar
a la derecha política, y está fuera de contacto con la población
escocesa", subrayó. Esta semana, un sondeo indicó que el 67% de los escoceses
considera que los gobiernos de Gran Bretaña y Escocia deberían
negociar un acuerdo pre-referéndum de independencia. Un reporte de la Comisión Electoral al comienzo del año
recomendó a ambas partes sentarse a debatir por una posición
"conjunta", para que los votantes pudieran ver información
acordada acerca de qué ocurrirá tras la votación, ya sea que
gane el sí o el no a la independencia. Aunque el gobierno escocés ha pedido por dichas
negociaciones, las autoridades del Reino Unido se negaron a
dialogar. Sin embargo, una encuesta de la consultora YouGov a 1.006
escoceses concluyó que el 67% quiere negociaciones, contra un
21% que se opone a ellas. Los simpatizantes de los principales partidos políticos
también están a favor de las negociaciones, con un 67% de los
laboristas, un 53% de los liberales democráticos y un 53% de los
conservadores que apoyan esa medida. Entre los electores del SNP, el 88% quiere el diálogo, y sólo
un 8% está opuesto a esa opción.
Los temas que deberían tratarse en dichas negociaciones,
según la Comisión Electoral, incluyen aspectos monetarios,
regulación financiera y la participación de bienes y deudas. El gobierno de Escocia, presidido por Alex Salmond, propuso
el 10 de enero de 2012 un referéndum para decidir la
independencia de aquella nación del Reino Unido de Gran Bretaña
e Irlanda del Norte, que será celebrado el 18 de septiembre de
20141 .
La medida se remonta al 2009 y proviene del SNP, cuyo
principal objetivo es la independencia escocesa, cuya medida
logró la aprobación por parte del Parlamento escocés y de la
Corona británica.(ANSA)
LBO/MRZ
08/05/2013 17:38
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