|
TRÖPOLI, 7 (ANSA) - En medio de una creciente agitación en el
país, la presión para que premier Ali Zeidan dimita se
intensificó hoy, tras aprobarse ley que prohíbe a ex
funcionarios de Muamar Kadafi ocupar cargos, mientras el
ministro de Defensa anunció su renuncia pero se retractó.
En efecto, el jefe de Defensa, Mohammed Al Bargathi, retiró
la renuncia que había presentado esta mañana (hora local). "El jefe de gobierno le pidió al ministro que retire su
dimisión y el ministro dijo que, ante la situación del país,
acepta seguir en funciones", indicó un comunicado.
Al Barghati había presentado dimisión luego de denunciar el
asedio contra oficinas públicas que han efectuado grupos armados
en los últimos días, lo que "pone en peligro la democracia",
avisó. La situación estalló pocos días después de que el Parlamento
libio aprobara una ley que les prohíbe a los altos funcionarios
que sirvieron al mando del depuesto y asesinado coronel Muamar
Kadafi ejercer cargos públicos. La medida podría hacer que líderes políticos como el primer
ministro Ali Zeidan tengan que renunciar.
Libia se agita desde hace varios días, pues en los días
previos a la votación parlamentaria, grupos armados sitiaron
varios ministerios para presionar a los legisladores para que
apruebe esa ley. "No puedo jamás aceptar que la política se practique con el
poder de las armas. Este es un asalto a la democracia, la misma
democracia que he jurado defender", había afirmado Al
Bargathi. El responsable de la cartera de Defensa se hubiese convertido
en el primer integrante el gobierno de Libia en renunciar desde
la presión que ejercieron brigadas armadas de los ex "tuwar"
(revolucionarios) a diversas sedes del gobierno libio. Aunque haya sido aprobada el domingo pasado la ley que
establece la exclusión de la vida política de funcionarios del
gobierno de Kadafi, los ex rebeldes han proseguido con su sitio
a las reparticiones públicas y han exigido la renuncia de
Zeidan, quien ratificó en el cargo al responsable de Defensa.
Hoy, varias milicias se reunieron en el Ministerio de
Justicia en Trípoli para reclamar la renuncia del jefe del
gobierno. El propio ministro de Justicia, Salah al-Marghani, reveló que
dos pick-up con milicianos y con cañones se encontraban en el
patio interior del edificio del ministerio.
"Si esta situación continúa, estaremos obligados a estudiar
la posibilidad de mudarnos a otro barrio, o incluso a otra
ciudad más segura", declaró el funcionario, quien dejó así ver
la impotencia del gobierno libio ante una situación cada vez más
complicada.
LDN-ADG/MRZ
07/05/2013 23:11
|