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Por Paolo Levi
PARIS, 6 (ANSA)- El presidente francés Francois Hollande, que
está batiendo todos los record de impopularidad, prometió hoy
que se avecina "un año de resultados" que le cambiarán "la cara"
al país, al cumplirse el primer aniversario de su acceso al
Palacio del Eliseo. Hollande convocó hoy a todos sus ministros no ciertamente
para festejar el fin de un período que muchos analistas han
definido como "Annus Horribilis", sino para hacer un análisis de
la situación y tratar de revertir hacia el futuro la imagen de
su gobierno. "El año que se viene será aquel de los resultados", aseguró
Hollande, reclamando más "coherencia" de sus ministros y
secretarios de Estado.
En cuanto a su impopularidad, Hollande comentó que "el
escepticismo es comprensible, porque por años los franceses han
visto como les prometieron cosas que después no fueron
concretadas". En días pasados, el responsable para el Resurgimiento
Productivo, Arnaud Montebourg, bloqueó la adquisición de
Dailymotion, el Youtube francés, de parte de Yahoo, el coloso
estadounidense de la web. La decisión dividió al gabinete de Hollande y generó miles de
interrogantes sobre la real capacidad del presidente para dictar
las líneas políticas a sus ministros. Según un sondeo realizado por TNS Sofres, el presidente
francés tiene una imagen desfavorable del 76 por ciento e
incluso entre sus votantes socialistas, la gestión de Hollande
es decepcionante para el 56 por ciento de quienes lo votaron el
año pasado. Durante la reunión de hoy en el Eliseo, Hollande pidió
"reformas consistentes" y admitió que "es considerable" lo que
su gobierno "tiene por hacer" hacia adelante. En medio de la autocrítica, el presidente anunció un plan de
diez años para alentar las inversiones en sectores como la
energía, la salud, la infraestructura y las nuevas tecnologías. Francia, duramente golpeada por la crisis, obtuvo de la UE
una prórroga de dos años para revertir el déficit fiscal que
está por debajo del 3 por ciento del PIB. Tal medida, dicen en París, podría ayudar "a dar un poco de
oxígeno" a la economía francesa, mientras Hollande reitera sus
promesas de una "reorganización" que le devuelva rentabilidad y
competitividad al sector industrial.
Hollande también hizo un llamamiento a los ministros para
"acelerar la acción del gobierno y la implementación de las
reformas ya aprobadas". No obstante las críticas, el presidente no se da por vencido
y, por el contrario, asegura que "las reformas cambiarán la cara
de Francia profundamente, aunque los resultados demandan
tiempos".
Z04-AEF/ACZ
06/05/2013 23:23
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