ANSA.it Privacy Disclaimer Contacto Productos Ansa en el mundo Ansa en Amlat Sitemap Home Page



 
» América Latina
» Mundo
» Italia
» Deportes
» Espectáculos y Cultura
» Naturaleza
» Variedades

 
 



 ITALIA
Falleció Giulio Andreotti

Por Marco Dell'Omo ROMA, 6 (ANSA)- A los 94 años, murió hoy en su casa en Roma Giulio Andreotti, el siete veces ex premier democristiano que marcó a fuego, en el bien y en el mal, la vida política de Italia.
    Para sus amigos fue no sólo el más destacado hombre de gobierno de la Democracia Cristiana sino también un estadista y un maestro en los tejes y manejes de la complicada política italiana. Pero para sus rivales y enemigos, el 'divo Giulio' -como lo llamaban, precisamente por el papel clave que tuvo por décadas- fue una suerte de 'Diablo', un hombre cínico y 'macchiavelico'. Mediador incansable y de hecho incombustible, en su medio siglo de vida pública estuvo siempre en el centro, o cercano, al Estado. Andreotti fue por otra parte identificado como el emblema de un poder que nacía y se alimentaba en las sombras, a menudo en las tinieblas.
    Cuando en 1993 Tommaso Buscetta -el primer 'arrepentido' importante de la mafia- contó sobre contactos e 'intercambio de favores' de Andreotti con el jefe máximo de Cosa Nostra, Totó Riina, el mismo Andreotti pasó en pocas horas de ser uno de los hombres más poderosos de Europa a imputado con la acusación de trabajar de una u otra manera con el crimen organizado de Sicilia.
    A partir de ahí, comenzó para él un via crucis representado por las decenas de audiencias judiciales de la investigación: no saltó ni una de esas audiencias y al final desbarató a las acusaciones, visto que fue absuelto.
    Había nacido el 14 de enero del 1919, "año en el que nacieron el Partido Popular" (del que surgió luego la Democracia Cristina) "el fascismo y yo: de los tres sólo he quedado yo", bromeaba a menudo.
    En su extensa carrera acumuló una larga lista de récords. Basta recordar por ejemplo que es el único político italiano que participó en todas las elecciones de los Presidentes de la República, menos en una: la última, hace pocos días, cuando Giorgio Napolitano fue electo para un segundo mandato como jefe del Estado.
    Uno de los primeros pasos en su carrera fue cuando pasó a liderar la organización de los universitarios católicos (Fuci), cargo en el que según se dice llegó gracias a la influencia nada menos que de un Papa, Pio XII.
    En poco tiempo comenzó a trepar dentro de la Democracia Cristiana (DC) y en el 1946, a los 28 años, ya era jefe de gabinete del gobierno. Unos diez años después fue ministro por primera vez, mientras arrasaba en la elecciones del fue siempre su feudo electoral, o sea en los pueblitos del subdesarrollado sur de Roma, donde destinó ingentes recursos públicos para alimentar el crecimiento y -precisan sus detractores- su carrera política.
    Dentro de la DC representó la corriente más conservadora -la derecha del partido, siempre cercano al Vaticano, donde era un hombre de la casa, a menudo el más fiel de los aliados. También cosechó amistades a nivel internacional, incluso en América Latina.
    En 1972 fue nombrado por primera vez jefe de gobierno, cargo que a partir de ahí cubrió en otras seis ocasiones, en algunas de las cuales estuvo al frente de gobierno de 'solidaridad nacional', o sea con el apoyo externo del PC italiano, por años el Partido Comunista más importante del mundo occidental.
    Sus choques con otro 'peso pesado' de la política italiana, el socialista Bettino Craxi, son memorables: "Andreotti es un zorro...que antes o después va a terminar en un negocio de pieles", afirmó en una ocasión con su habitual ironía Craxi.
    Las frases conocidas de Andreotti son decenas, pero hay una que le dio fama mundial y que quizás representa a la perfección su filosofía de vida y política: 'el poder desgasta a quien no lo tiene'. (ANSA) (ANSA). DEL-RIG/MRZ

06/05/2013 18:16

© Copyright ANSA. Todos los derechos reservados.

 
» Bolivia 
» Brasil 
» Chile 
» Cuba 
» Ecuador 
» México 
» Perú 
» Uruguay 


Privacy Disclaimer contacto productos Ansa en el mundo Ansa en Amlat sitemap home