|
ROMA, 29 (ANSA) - Ni siquiera los tres goles que anotó el
domingo en el 4-0 ante Siena sirvieron al atacante
italoargentino Pablo Osvaldo para reconciliarse con los hinchs
de Roma, que lo silbaron después de cada tanto. "Quiero agradecerle a los hinchas que me apoyaron, claro que
siempre hay algunos que todavía van en contra, aunque yo quiero
esta camiseta e intento demostrarlo", afirmó Osvaldo.
Su caso fue objeto de encendidas discusiones en la mañana de
hoy en las transmisiones radiales que siguen a Roma, porque los
silbidos luego de cada gol fueron evidentes.
La Gazzetta dello Sport define hoy a Osvaldo como
"discontinuo, lunático y discutido", pero la resistencia de
muchos fanáticos no se debe tanto a su nivel de juego, sino a
algunas indisciplinas dentro y fuera del campo. (ANSA).
YXG/MRZ
29/04/2013 17:46
|