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Por Alessandra Baldini
NUEVA YORK, 6 (ANSA) - Niall Ferguson, profesor de Harvard,
hizo "mea culpa": el historiador, acusado de homofobia por haber
sostenido que las teorías de John Maynard Keynes eran egoístas
porque era gay, pidió disculpas y reconoció que sus
declaraciones fueron "estúpidas y faltas de tacto". Ferguson, de 49 años, escocés de Glasgow y casado desde hace
dos años con la activista somalí-holandesa Ayaan Hirsi Ali,
había sostenido durante una conferencia en California que al
inspirador del New Deal no le importaba el futuro de las
generaciones futuras porque él era homosexual y no tenía hijos. "No debería haber sugerido, en una respuesta que no era parte
de mi presentación, que Keynes era indiferente a largo plazo
porque no tenía hijos", dijo. "Me disculpo profundamente y sin
reservas", escribió en su cuenta de Twitter y en un comunicado. Sus palabras se habían difundido en todo el mundo, suscitando
gran polémica. "Estoy contento de que se haya disculpado pero es
chocante que tanta homofobia exista aún en el mundo de los
estudios avanzados: son frases que esperarías oír en un pub, no
de un profesor de Harvard", comentó Peter Thatchell, activista
británico por los derechos de los homosexuales. Las afirmaciones de Ferguson ante un seminario para
inversores y analistas financieros habían sido retomadas por el
bloquero Lance Robert, de StreetTalk. "Me habían solicitado un comentario a la famosa observación
de Keynes, 'A largo plazo todos estaremos muertos'. El tema que
había tratado en mi presentación fue que a la larga, nuestros
hijos, nietos y bisnietos estarán vivos, y tendrán que hacer
frente a las consecuencias de nuestras acciones económicas",
explicó el profesor al disculparse. En su "mea culpa" añadió que "no debería haber sugerido que
Keynes era indiferente a largo plazo porque no tenía hijos",
agregó. "Fue doblemente estúpido, en primer lugar, porque es
obvio que las personas que no tienen hijos también se preocupan
por las generaciones futuras, y en segundo, porque me había
olvidado que Lydia, la esposa de Keynes, tuvo un aborto
espontáneo", indicó. El historiador desmintió ser homófobo: "mi desacuerdo con la
filosofía económica de Keynes nunca ha tenido nada que ver con
su orientación sexual", aseguró. "Los que me conocen tanto a mí
como mi trabajo son muy conscientes de que detesto todo
prejuicio, sexual o de otro tipo", remarcó. Sin embargo, algunos compañeros del autor de "Dinero y Poder
en el Mundo moderno" indicaron que el historiador ya había hecho
otras afirmaciones homófobas sobre Keynes en el pasado. The Independent, por su parte, recordó que en un libro de
1988 sobre la Primera Guerra Mundial, Ferguson escribió que el
conflicto "mandó en crisis la vida sexual del economista, quizás
porque todos los muchachos que conquistaba en Londres partían
para el frente".
Y8K-MI/ACZ
06/05/2013 19:37
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