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LA HABANA, 10 (ANSA) - Los autos antiguos norteamericanos que
desde hace más de 50 años siguen circulando por Cuba gracias a
las malas relaciones con Estados Unidos reflejan la resistencia
al capitalismo y la necesaria inventiva del cubano para
sobrevivir. La isla caribeña de 11 millones de habitantes constituye el
país del mundo con mayor número de estos autos en circulación,
que son Patrimonio nacional: unos 75.000 de los cerca de 180.000
que había en 1959, cuando Fidel Castro accedió al poder. "Lo que es increíble es que después de 50 años haya cerca de
la mitad funcionando, gracias a la inventiva de los mecánicos y
los injertos de piezas de autos más modernos. Es todo un arte",
declara a ANSA el historiador Orlando Morales, de 71 años, quien
escribe un libro sobre la historia del automóvil en Cuba. "Los (norte)americanos al principio fabricaban autos que
duraban una vida. Ahora los hacen para que duren 5 años
respondiendo a los cánones del capitalismo feroz. Los que hay en
Cuba reflejan nuestro carácter socialista", apunta Morales. A la chapa resistente de los autos antiguos, que "duran mejor
que las personas", dice Rubén Gómez, propietario de un Dodge de
1957, se le dice de "tanque de guerra" frente a la de "leche
condensada" de los modernos. En 1898 llegó a Cuba el primer auto, un Parisiense,
procedente de Francia, y en 1959 el 93% de los autos en la isla
eran estadounidenses. A partir de 1961, como consecuencia del embargo comercial
impuesto por Estados Unidos, dejaron de llegar a Cuba autos
"americanos" -como les dicen en el país- ni piezas para los
existentes. "Si tenemos este patrimonio es gracias a las malas relaciones
con Estados Unidos, pues había que cuidar los que se tenían ya
que no llegaban más", cuenta Alberto Gutiérrez, presidente de la
escudería de autos antiguos "A lo cubano".
JMG
10/10/2009 19:01
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