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SANTIAGO DE CHILE, 7 (ANSA) - Latinoamérica y el Caribe
dieron pasos "gigantescos" en mejorar las condiciones de las
personas, pero la permanencia de 180 millones de pobres y 80
millones de indigentes interpela a las sociedades de la región,
sumado a la discriminación que sufren las poblaciones indígenas
y afrodescendientes. Así lo expresó la Comisión Económica Para América Latina y el
Caribe, el Centro Latinoamericano y caribeño de Demografía y el
Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), al realizar
un análisis de los avances y acciones del Programa de Acción de
El Cairo, a 15 años de su aprobación.
América Latina y el Caribe sigue siendo la región más
desigual del mundo en términos de la distribución de ingresos y
de activos como tierra, capital, salud, educación y tecnología.
Esto limita las posibilidades de cumplir para 2014 con los
compromisos asumidos por la Conferencia Internacional sobre
Población y Desarrollo, añadieron las autoridades y expertos de
la región reunidos en Santiago. "A pesar de los importantes logros, no debemos ser
complacientes. Hay todavía niveles inaceptables de desigualdad
social y de segmentación en nuestra región, sobretodo en materia
de empleo. Y todavía existen 181 millones de latinoamericanos
pobres y más de 70 millones de indigentes", dijo Alicia Bárcena,
secretaria ejecutiva de la CEPAL. "América Latina tiene mucho que celebrar. Pero el desafío
mayor sigue siendo cómo reducir las disparidades. Tenemos sólo
cinco años para acelerar el progreso en el cumplimiento del
Programa de Acción de El Cairo", dijo la directora ejecutiva
adjunta del Fondo de Población de Naciones Unidas, Mari Simonen. El Programa de Acción de El Cairo sitúa el bienestar de cada
ser humano en el centro del proceso de desarrollo.
Pese a los avances en varias materias, hay áreas en las que
se registran progresos insuficientes, como la reducción de la
pobreza, aunque en los últimos cinco años pasó del 44 por ciento
al 33. Aunque hay una tendencia general de disminución de la
mortalidad infantil, todavía permanece "inaceptablemente" alta
en la mayoría de los países de la región, destacó a ANSA,
Marcela Suazo, directora de la oficina regional para América
Latina y el Caribe del UNFPA.
En Bolivia, Ecuador, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras y
Perú la tasa de mortalidad materna se sitúa en 200 muertes por
cada 100.000 nacidos vivos.
Otro ámbito es el embarazo adolescente. La tasa global de
fecundidad bajó de 5,9 hijos entre 1950 y 1955 a 2,4 en el
presente quinquenio.
Esto es así para todas las mujeres, excepto para las
adolescentes, que han aumentado su aporte a la fecundidad total,
prácticamente duplicándolo: de 8,5 por ciento entre 1950 y 1955
a 14,3 por ciento entre 2000 y 2005.
En términos de sida e infecciones de transmisión sexual, si
bien los avances en la región podrían transformarla en la
primera del mundo en alcanzar los compromisos acordados de
detener y comenzar a reducir la propagación del VIH, la epidemia
cada vez tiene un rostro más joven.
La mayor parte de los países de la región no tienen políticas
con respeto a la educación sexual, elemento central para el
desarrollo.
Consultada Suazo por ANSA respecto del impacto de la crisis
en los avances de los acuerdos de El Cairo, respondió que el
acento debe estar en que hoy sólo se cuenta con la mitad de la
inversión necesaria para cumplir con esos objetivos. "Ese es un reto importante para los gobiernos, que nos va a
permitir en este proceso de crisis mantener los avances logrados
y evitar que perdamos todo lo que con mucho esfuerzo hemos
logrado", afirmó. Recordó que en la crisis de los 80 "nos tardamos 25 años en
recuperarnos del impacto social, y lo que estaríamos
pretendiendo es poner de relieve que el financiamiento es
necesario mantenerlo".
ACZ
07/10/2009 20:36
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