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Por Alberto Ferrari
BUENOS AIRES, 12 (ANSA) - El español Arturo Pérez-Reverte y
el cubano Leonardo Padura concitaron con sendas conferencias la
atención del último fin de semana de la Feria Internacional del
Libro de Buenos Aires que convocó una multitud de asistentes, en
vísperas de la despedida. Perez-Reverte con la presentación de su última novela, "El
tango de la Guardia Vieja" convocó a más de un millar de
asistentes, mientras que otro centenar debió conformarse con
escuchar su exposición a través de los parlantes ubicados en el
exterior de la sala. Los organizadores de la Feria de Libro coincidieron que la
presentación del escritor español fue la actividad que mayor
concurrencia convocó durante esta edición. El público compartió durante 90 minutos las reflexiones de
Pérez-Reverte sobre los clásicos, su avidez por la historia, el
papel de las mujeres en la literatura y su amor por el Mar
Mediterráneo. "Los hombres son peligrosos por torpes y estúpidos, las
mujeres son peligrosas por complejas", afirmó el autor español,
que con sus novelas se ha convertido en un éxito de ventas en
todo el mundo. "Yo soy estúpido como cualquier varón", admitió el creador de
Alatriste, el soldado español de tiempos de Quevedo, Felipe II
y la decadencia del imperio en los Países Bajos. Pérez-Reverte afirmó que "del hombre todo está todo escrito y
exprimido desde Homero, pero no así de la mujer", afirmando que
"la mujer del siglo XXI es la única que puede darnos historias
nuevas". A los 61 años y con una docena de historias que se propone
escribir antes de su muerte, Pérez-Reverte reconoció que "la
vejez se lleva muy mal y de eso habla mi última novela ",
inspirada en el tango y que es un cruce de géneros entre el
policial, el romance y la reconstrucción de época.
Leonardo Padura a su vez dijo que "somos demasiados viejos
para pretender empezar de nuevo, pero demasiado jóvenes para
quedarnos cruzados de brazos", al comentar, desde una mirada
generacional, la situación política cubana. Padura reconoció que en otros tiempos fue criticado por
quedarse en Cuba en vez de optar por el exilio, pero ante un
nutrido auditorio aseguró que "en la sociedad cubana está mi
alimento literario". "Antes que el desarraigo y la imposibilidad de escribir,
estoy dispuesto a soportar las dificultades cotidianas, como
conseguir un repuesto para un televisor y seguir luchando, como
lo hizo mi generación de escritores, para subir el tope de
tolerancia de la burocracia cubana", afirmó el escritor,
especializado en novelas policiales. Padura aseguró que "siempre pensé que mis libros no serían
publicados en Cuba, pero debo admitir que me equivoqué" pues "El
hombre que amaba a los perros", su novela de mayor voltaje
político, no solo fue editada en la isla, sino que además ganó
el Premio Nacional de Literatura. "El hombre que amaba a los perros" está inspirada en la vida
de Ramón Mercader, el asesino de León Trotsky, que vivió
clandestinamente en Cuba con otro nombre, hasta su muerte en
octubre de 1978. La novela se ha convertido en uno de los éxitos editoriales
de la Feria del Libro y sus ventas han crecido desde su
publicación en 2009 por Tusquets, en virtud de las
recomendaciones "boca a boca". Padura elogió la campaña contra la corrupción del presidente
Raúl Castro "que llevó a un ministro a la cárcel" aunque aclaró
que "las cifras de la corrupción que se mencionan en mi país son
irrisorias comparadas con las que escuchó en otros países". El escritor evitó pronosticar el futuro político de Cuba e
irónicamente recordó que "un periodista argentino radicado en
Estados Unidos hace veinte años escribió un libro titulado "La
hora final de Castro". Padura consideró como "inteligente" la nueva ley de
migraciones que desde año favorece a los cubanos y que "no ha
desestabilizado a nadie como muchos suponían".
La bloguera disidente Yoani Sánchez "ha dado la vuelta al
mundo en 80 días diciendo lo mismo que decía desde Cuba y no ha
pasado nada", mencionó como ejemplo Padura. "En todo caso, el gobierno cubano ha corrido la barrera de la
vereda de enfrente y ahora los cubanos se encuentran con las
dificultades que impone Estados Unidos para otorgar visas,
mientras que en el pasado muchos viajaban a España, pero ahora
por la crisis son los españoles los que se quieren instalar en
Cuba con sus negocitos", comparó, risueño.
AEF-DS/MRZ
12/05/2013 20:37
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