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BRASILIA, 12 (ANSA) - El gobierno brasileño imprimirá más
impulso a sus relaciones con China y Egipto, luego del apoyo que
ambos brindaron en la elección de Roberto Azevedo como director
general de la OMC, según reportó la prensa local. La presidenta Dilma Rousseff, que intervino personalmente en
las gestiones de convencimiento de otros presidentes a favor del
diplomático Azevedo, planea viajar próximamente a China, en su
segunda gira a ese país desde que asumió el gobierno en 2011. El nuevo viaje es una prueba de la importancia estratégica,
fundamentalmente en el plano comercial, que Rousseff concede a
China, que junto con los otros países del grupo BRICS (Brasil,
Rusia, India, China y Sudáfrica) avalaron la postulación
finalmente vencedora de Brasilia en la entidad que rige el
comercio global. Por otra parte trascendió, en círculos diplomáticos, que el
futuro titular de la OMC Azevedo escogerá a un representante de
Pekín como uno de sus vice-directores en la OMC. El apoyo recibido de Egipo y otros países árabes en la
disputa por la OMC también contribuyó a progresar en el
acercamiento con el presidente Mohamed Mursi, que fue recibido
por Dilma la semana pasada en el Palcio del Planalto, en lo que
fue la primera visita de un jefe de estado de ese país a
Brasilia. A caballo del "empuje de la elección en la OMC, la diplomacia
brasileña avanza en las articulaciones" con los países árabes y
africanos, que son cada vez más una prioridad para Brasilia, que
fue elegido como el vocero de los emergentes, escribió hoy el
diario Correio Braziliense. Rousseff, que escuchó de Morsi su interés en ser parte del
BRICS, posiblemente tomará parte en la cumbre de la Unión
Africana que se realizará a fines de mayo en Adis Adeba,
Etiopía, donde está la sede del organismo.
(ANSA).
DCP-DS/MRZ
12/05/2013 20:46
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