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LA PAZ, 10 (ANSA)- El diálogo del gobierno y los sindicatos
se estancó hoy y ambas partes endurecieron sus posiciones
después de que el presidente Evo Morales rechazara subir las
rentas de jubilación, "hagan lo que hagan" los trabajadores. El presidente anunció que "no hay otro margen más de
negociación" sobre el aumento de las rentas de jubilación,
"digan lo que digan, hagan lo que hagan" los sindicatos que
desde el lunes están en paro, bloquean caminos y realizan
marchas diarias. Morales y su ministro de minería, Mario Virreira, advirtieron
que el paro y la caída de precios internacionales está generando
déficit a la mina Huanuni, principal productora de estaño, y
advirtieron que el Estado no la auxiliará si entra en quiebra. El dirigente minero Miguel Pérez, por su parte, dijo que el
presidente "debe ser más cauto y no querer incendiar" al país,
tras calificarlo "malagradecido" con los trabajadores mineros
que encabezan la protesta sindical por mejores jubilaciones. Mientras tanto, los maestros rurales se sumaron hoy a las
protestas y "alfombraron" con piedras la carretera de La Paz a
Oruro, que vincula a esta ciudad con resto del país, donde hubo
también bloqueos y marchas por quinto día consecutivo. La nueva modalidad de bloqueo de los maestros, que se
dispersaron después por los cerros circundantes, inutilizó la
presencia de centenares de policías antimotines y mantuvo la
incomunicación vial con el interior.
La declaración presidencial provocó enojo de los dirigentes
sindicales que se abstuvieron de reunirse con los ministros de
Trabajo y de Economía con quienes comenzaron el jueves a "rayar
la cancha" para iniciar sus conversaciones. Morales denunció que la protesta tiene móviles políticos y
acusó a los dirigentes sindicales de buscar beneficios
personales pues pretenden una renta de jubilación calculada en
base a los altos salarios que perciben hoy. La Central obrera demanda una renta de jubilación equivalente
al 100 por ciento del promedio salarial de sus últimos doce
meses de trabajo, similar a la que perciben los militares. Junto al presidente, el ministro de Economía, Luis Arce,
reiteró la propuesta oficial de pagar una renta mensual de 4.000
bolivianos (600 dólares) a los mineros y 3.200 (450 dólares) al
resto de los sectores. Según Arce, atender la demanda obrera "es inalcanzable y pone
en riesgo la sostenibilidad del sistema de pensiones" pensada
para 30 años y que se reduciría a diez. Morales afirmó que "las organizaciones sociales en vano están
esperando que la propuesta de rentas vayua a mejorar. Esta es
una propuesta última".
En principio, el ministro de trabajo había hablado de la
posibilidad de revisar la escala de rentas de los militare, pero
su colega de defensa, Rubén Saavedra, dijo que se trata de "un
derecho seguirá vigente" por tratarse de una conquista laboral.
(ANSA).
JLC-ADG/MRZ
10/05/2013 23:11
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