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Por ALICIA MARTINEZ PARDIES
RIO DE JANEIRO, XX (ANSA) - Brasil "dio pasos importantes" en
el combate al tráfico de personas en los últimos años, "pero aún
no son suficientes" para acabar con un delito que en particular
afecta a niños, adolescentes, mujeres pobres y negras, es decir,
la población más "frágil" del país. "Hablar de trata de personas en Brasil es muy complejo, sobre
todo en un país de estas dimensiones y con una impronta fuerte
de siglos de esclavitud aún visibles", analizó Rosania Amorim,
coordinadora ejecutiva de la ONG Chame, Centro Humanitario de
Apoyo a la Mujer. Aún así, Amorim destacó a ANSA avances de Brasil, como "la
Política Nacional de Enfrentamiento al Tráfico de Personas", a
través del decreto 5.948, firmado por el presidente Luiz Lula da
Silva en octubre de 2006, y que estableció el combate al
problema como "prioritario". Sobre esa política de Estado, la especialista mencionó
iniciativas recientes, como el acuerdo entre el Ministerio de
Justicia y la Defensoría Pública de la Unión, que desde hace un
mes capacitan defensores públicos para auxiliar en la prevención
del tráfico de personas, y que prevé asistencia jurídica
gratuita a las víctimas del crimen tanto como a sus familias. Para el secretario Nacional de Justicia, Romeu Tuma Júnior,
el acuerdo es de "gran relevancia ya que las víctimas del
tráfico de personas no cuentan con orientación jurídica para
denunciar y defender sus derechos. "Así, los defensores públicos estarán capacitados para
identificar victimas y darles servicios de abogacía gratuitos",
explicó Tuma Junior, un mes después de firmar un memorando sobre
el tema con la Unión Europea, UE, varios de cuyos países
-España, Italia, Portugal, Alemania y Holanda- son principales
destinos de las mujeres cooptadas en Brasil para prostituirse. El memorando con la UE, firmado durante a Conferencia
Ministerial sobre Acciones de la Unión Europea contra Tráfico de
Personas -en Bruxelas, Bélgica, el 19 de octubre de 2009-, prevé
la implementación de una cooperación conjunta, que incluye el
intercambio de informaciones policiales, entre otras
iniciativas.
Brasil también lanzó el año pasado una Campaña Nacional de
Enfrentamiento al Tráfico de Personas; una serie de acciones con
foco en la prevención, represión y atención a las víctimas, con
materiales -como folletos y afiches explicativos- distribuidos
en puntos estratégicos, como aeropuertos y hoteles, en los que
se explica los alcances y sanciones del delito en el país. "Pero la mayor dificultad, sigue siendo la de crear un banco
de datos con informaciones actualizadas y unificadas sobre las
víctimas, rutas y delincuentes", destacó a ANSA, Priscila
Siqueira, coordinadora de la ONG Servicio a la Mujer
Marginalizada. "La información siempre es necesaria para planear una
política pública. Tenemos dificultades para contar con datos
concretos, cuando se trata de un delito como éste, que tiene
varios modus operandi", subrayó. En esa dirección, las especialistas recordaron que el mayor
informe al respecto sigue siendo la Investigación del Centro de
Referencia, Estudios y Acciones sobre Niños y Adolescentes (de
2002) que con la colaboración de la policía federal, detectó
241 rutas de tráfico que pasan por Brasil; de las cuales, 110 se
refieren al tráfico interno de personas, y 131, al tráfico
internacional. El análisis consigna que las mayores víctimas de la trata de
personas son las mujeres pobres y negras, de entre 15 y 27 años. También, que los Estados de Amazonas y Amapá, en la región
norte, una de las más pobres del país, son los puntos de origen
de las principales rutas internacionales que llevan mujeres a
Surinam y Bolivia, España y Alemania. El coordinador del Foro Goaino de Enfrentamiento a Violencia
Sexual de Niños y Adolescentes, Joseleno Vieira dos Santos,
afirmó que "las mujeres van a esos países sabiendo que serán
prostitutas, pero no conocen las verdaderas condiciones de
trabajo que deberán enfrentar". "Nosotros, de movimientos sociales, no estamos contra la
prostitución, ya que las personas tienen derecho a prostituirse
en cualquier lugar del mundo. Lo que nos preocupa es que quienes
comandan ese tráfico de personas prometen una cosa y hacen otra.
Eso es explotación de personas", denunció. En pos de un banco de datos actualizados, Tuma Júnior aseguró
que "tras diversas reuniones con representantes de los Estados,
estamos construyendo un centro de datos con informaciones de
denuncias y procesos en la Justicia". Para eso, el gobierno creó un número de teléfono especial,
Disque Denuncia Nacional de Abuso y Exploración Sexual contra
Niños y Adolescentes- que desde mayo de 2003 a octubre de 2009
recibió 14.000 llamados solo desde Amazonas. Según los expertos, la sanción a los responsables por la
trata de seres humanos es todavía un punto débil en la
legislación brasileña. Para tener una idea, en 2007 fueron investigados por la
policía federal 109 casos de tráfico de personas, y solo cinco
delincuentes fueron identificados. El secretario Tuma Júnior admitió que aún "hay pocas condenas
en Brasil para el tráfico de seres humanos, porque se trata de
un crimen complejo". "Es difícil abordar a la víctima, ya que tiene miedo de ser
etiquetada y no puede ser expuesta al traficante, Muchas veces,
la víctima del tráfico solo descubre que es víctima cuando se
siente aprisionada y no puede hacer mucho para escapar de esa
situación", explicó el funcionario sobre uno de los temas que
más preocupan al actual gobierno. (ANSA).
BY1
23/01/2010 15:51
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