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TEL AVIV, 5 (ANSA) - La Asociación para los Derechos Civiles
en Israel (ACRI) denunció que la policía israelí se comportó de
modo discriminatorio contra los 270 mil árabes residentes de
Jerusalén Este, quienes manifestaron sentirse indefensos. Según la ACRI, los problemas mayores son la tutela selectiva
de los derechos de los habitantes, los arrestos ilegales de
menores de entre 12 y 18 años, una insuficiente supervisión de
los guardias privados contratados para la protección de los
barrios judíos, y el uso de telecámaras de vigilancia, entre
otros. Según la ONG, los habitantes árabes se sienten discriminados
porque no pueden denunciar a las autoridades los desórdenes
causados por los vecinos judíos. De acuerdo al ACRI, "la imposición selectiva" de las leyes
está creando condiciones de vida insostenibles para los árabes. "Lo que pedimos a la policía es muy simple: que respeten las
mismas reglas", dijo Ronit Sela, portavoz del ACRI. Un portavoz de la policía israelí respondió que se trata de
un informe "que da una imagen parcial de la situación, y que
muchas veces es tendencioso".
ACZ
05/09/2010 14:52
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