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ROMA, 16 (ANSA) - A poco menos de 15 días de las elecciones
regionales del 28/29 de mayo, el debate político en Italia sigue
concentrado por las tensiones entre la Justicia y el gobierno de
Silvio Berlusconi, quien dijo que la investigación abierta en su
contra por la fiscalía de Trani, en base a una serie de escuchas
telefónicas "es un signo de libertad ofendida y mutilada". El viernes pasado, el diario Il Fatto Quotidiano publicó una
serie de escuchas telefónicas realizadas por la fiscalía de
Trani, en Apulia, según las cuales a finales del año pasado
Berlusconi le pidió al director de la Autoridad de Garantía de
las Comunicaciones, Giancarlo Innocenzi, que hiciera lo posible
para cerrar "Annozero", un programa de Michele Santoro,
periodista que tuvo problemas con el gobierno.
El periódico dijo también que el premier había hablado
personalmente con el director del primer noticiero de la
televisión pública, Augusto Minzolini, con el que conversó
acerca del contenido de sus editoriales. Berlusconi definió "ridículas y grotescas" las acusaciones en
su contra lanzadas desde Trani, a la vez que su ministro de
Justicia, Angelino Alfano, envió a la ciudad de Apulia un equipo
de inspectores para examinar lo que definió "patologías" en el
modo en que habían sido conducidas sus investigaciones. Los inspectores llegados desde Roma mantuvieron hoy su primer
encuentro de trabajo con los magistrados de Trani, aunque los
fiscales aclararon que el contenido de las escuchas telefónicas
no fue transmitido a los funcionarios, en aplicación de las
normas sobre el secreto de instrucción. Mientras tanto, sin embargo, el Consejo Superior de la
Magistratura (CSM), órgano de autogobierno de los jueces,
decidió abrir un fascículo sobre la inspección decidida por el
gobierno, alegando que podría resultar ilegítima. Alfano, a su vez, replicó sosteniendo que es el CSM quien
excede sus facultades abriendo un fascículo sobre la inspección
que ordenó Trani, lo que constituye en su opinión "la cosa más
grave que se haya visto de parte de este organismo, una conducta
inaceptable que viola la Constitución y hiere el sistema
democrático de la división de poderes". Las polémicas desatadas por la investigación de Trani, así
como el caso creado por las irregularidades administrativas en
la inscripción de las listas del partido oficialista, el Pueblo
de la Libertad (PdL) en Lacio y la suspensión de los programas
políticos televisivos antes del voto han acaparado la atención
de la opinión pública en estas últimas semanas. Este alejamiento del debate público de las cuestiones
políticas en juego en las elecciones regionales, a su vez, ha
llevado Berlusconi a temer que se reproduzca en Italia la alta
tasa de abstención registrada en las regionales francesas.
JMG
16/03/2010 23:48
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